Cultura

Geometría, color y espiritualidad: el homenaje a Fanny Sanín en ARTBO 2026

Equipo Editorial 3 min de lectura 25 vistas
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Fotografía de Emily Haight

En el tercer piso del Centro de Convenciones Ágora en Bogotá, una sala especial alberga la trayectoria, los estudios preliminares y las obras de una de las figuras más determinantes de la historia del arte en Colombia: la maestra bogotana Fanny Sanín.

Como parte central de la vigesimosegunda edición de la Feria Internacional de Arte de Bogotá (ARTBO), la muestra titulada “Fanny Sanín: deslumbrar gradualmente”, curada por José Roca, invita a los asistentes a sumergirse en un universo donde la precisión geométrica, la simetría y el estudio riguroso del color convergen para alcanzar una dimensión profundamente espiritual.

Nacida en Bogotá en 1938 y residenciada en Nueva York desde hace más de cinco décadas, Sanín ha sido pionera y baluarte del arte abstracto en la región. Su trabajo destaca por una búsqueda constante de balance y armonía mediante la creación de paletas únicas donde los colores jamás salen puros del tubo, sino que se transforman en mezclas sutiles y meditadas.

Un viaje creativo entre la forma y la espiritualidad

Durante el homenaje, la artista compartió detalles sobre la evolución de su proceso creativo y las influencias clave que han guiado su obra desde sus inicios en la Universidad de Los Andes hasta su proyección internacional:

  • La influencia de Kandinsky: Sanín reafirma la vigencia que ha tenido en su vida el libro De lo espiritual en el arte de Wassily Kandinsky, un texto fundamental que alimenta la espiritualidad y la introspección plasmadas en cada uno de sus lienzos.
  • Evolución técnica: desde sus primeras obras en óleo en la década de 1960 hasta la consolidación del acrílico en los años 70, la artista integró la simetría y la elaboración sistemática de bocetos y estudios en papel antes de llevar cada idea definitiva al lienzo.
  • Colores «asordinados»: en la década de 1980, su manejo del color fue calificado por el crítico Germán Rubiano Caballero como «asordinado», comparándolo con el efecto tenue y resonante que produce una sordina en un instrumento musical.
  • Una visión universal: aunque ha vivido más de 60 años fuera del país, Sanín mantiene una conexión inquebrantable con Colombia, definiéndose a sí misma como una pintora de identidad diversa y proyección universal.

Celebrar el legado en el escenario nacional

El reconocimiento en ARTBO 2026 no solo celebra más de medio siglo de carrera dedicada a la pintura, sino que reafirma el lugar de Fanny Sanín como una referente imprescindible de la abstracción geométrica latinoamericana. Su capacidad para transformar la estructura formal en una experiencia sensible demuestra que el arte colombiano continúa inspirando y dialogando con las corrientes globales más exigentes.

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