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Embalse de Tominé: el destino de naturaleza, deportes náuticos e historia en Cundinamarca

Equipo Editorial 3 min de lectura 20 vistas
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Embalse de Tominé licencia Creative Commons

Ubicado a menos de dos horas de Bogotá, entre los municipios de Guatavita y Sesquilé, el Embalse de Tominé se ha consolidado como uno de los cuerpos de agua más importantes para el abastecimiento hídrico de la Sabana de Bogotá y un eje clave para el turismo sostenible y de aventura en el centro del país.

Con una extensión aproximada de 18 kilómetros de longitud y una capacidad de almacenamiento de más de 600 millones de metros cúbicos de agua, este espejo hídrico ofrece un entorno ideal para la práctica de deportes acuáticos, el senderismo ecológico y el reconocimiento de la memoria histórica de la región.

Deportes náuticos y recreación al aire libre

Gracias a las condiciones del viento y a la amplitud de sus aguas, el Embalse de Tominé es uno de los escenarios principales en Cundinamarca para la navegación y las actividades acuáticas no motorizadas. En los clubes náuticos y embarcaderos autorizados de la zona es posible practicar:

  • Vela y Kitesurf: los vientos constantes que cruzan el valle favorecen la navegación a vela en diferentes modalidades y la práctica de kitesurf.
  • Paddleboard y Kayak: para quienes buscan una experiencia de ritmo pausado, el alquiler de tablas de stand-up paddle y kayaks permite recorrer los bordes del embalse y apreciar la flora y fauna local.
  • Paseos en lancha y velero: existen recorridos guiados que ofrecen trayectos panorámicos para observar las montañas circundantes y conocer la historia del cuerpo de agua.

Naturaleza y senderismo en el ecosistema sabanero

El entorno del embalse está rodeado por cerros y cobertura vegetal propia del bosque altoandino. La zona cuenta con senderos ecológicos donde los visitantes pueden realizar caminatas guiadas, observación de aves y actividades de desconexión urbana.

Asimismo, la infraestructura turística del sector ha integrado modelos de alojamiento sostenible como sitios de glamping, cabañas ecológicas y zonas de acampada que promueven el respeto por el medio ambiente y el bajo impacto ambiental en la cuenca.

La historia bajo el agua: el antiguo pueblo de Guatavita

Además de su oferta natural, el Embalse de Tominé alberga un relevante componente histórico. Construido en la década de 1960 por la Empresa de Energía de Bogotá para la generación eléctrica y la regulación hídrica, el proceso de llenado inundó el antiguo casco urbano del municipio de Guatavita.

Esta circunstancia dio paso a la construcción de Guatavita La Nueva, una obra arquitectónica de estilo colonial blanco con techos de teja de barro, diseñada para reubicar a la población. En la actualidad, durante épocas de sequía o descenso en el nivel del agua, es posible divisar la antigua torre de la iglesia del pueblo sumergido, un hito que atrae a historiadores y viajeros interesados en el patrimonio local.

Cómo llegar y recomendaciones para la visita

Para visitar el Embalse de Tominé desde Bogotá se puede tomar la salida por la Autopista Norte hacia Briceño y desviar en dirección a Sopó o Sesquilé.

  • Clima: recomendamos llevar ropa abrigada e impermeable, así como protección solar, debido a los cambios de temperatura y la radiación en zonas de alta montaña.
  • Sostenibilidad: Invitamos a los visitantes a hacer un uso responsable de los residuos, respetar la fauna local y utilizar únicamente los servicios de prestadores turísticos certificados para garantizar la conservación del ecosistema.
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